30 · Corea del Sur · Construido 1395
Palacio Gyeongbokgung
El palacio principal de la dinastía Joseon fue destruido dos veces y aún se reconstruye en el centro de Seúl.
Se abre cuando el volumen total del registro alcance 13.000 US$.
Registro De Titulares
El registro está vacío. Quien lo reclame primero queda escrito aquí para siempre — desde 3 US$.
La Historia
En la primavera de 1592, durante las invasiones japonesas de Imjin, el rey Seonjo se vio obligado a huir de la capital bajo una noche lluviosa. A los pocos días, Gyeongbokgung quedó reducido a cenizas. El gran palacio principal de la dinastía Joseon permaneció en ruinas durante casi doscientos setenta años, reducido únicamente a sus basamentos de piedra. Fue su primera destrucción; no sería la última.
Una Nueva Dinastía Y Su Eje Cósmico
Tras fundar la dinastía Joseon en 1392, el rey Taejo trasladó la capital a Hanyang (la actual Seúl) y concluyó el palacio en 1395. Su nombre significa "Palacio de las Grandes Bendiciones". Su trazado responde a un estricto eje geomántico entre la montaña Bugaksan y la ciudad: la gran puerta Gwanghwamun, el Salón del Trono Geunjeongjeon y los aposentos reales privados.
En la década de 1860, el regente Heungseon Daewongun impulsó una gigantesca reconstrucción con más de quinientos edificios.
En 1887, la primera bombilla eléctrica de Corea se encendió en el pabellón Geoncheonggung, alimentada por un generador de la compañía de Edison enfriado con agua del estanque de lotos. En ese mismo pabellón tuvo lugar la noche más trágica del palacio en 1895: el asesinato de la emperatriz Myeongseong.
Desmantelamiento Y Resurrección
Durante la ocupación japonesa (1910-1945), la inmensa mayoría de los pabellones de madera fueron desmantelados y se construyó el masivo edificio neoclásico del Gobierno General bloqueando el eje del palacio. El 15 de agosto de 1995, en el 50º aniversario de la liberación, el gobierno surcoreano demolió el edificio colonial para devolverle a Gyeongbokgung su perspectiva histórica.
Hoy, un ambicioso programa de restauración artesanal en madera continúa devolviendo al palacio su esplendor original en pleno corazón de Seúl.