Registro De Titulares
El registro está vacío. Quien lo reclame primero queda escrito aquí para siempre — desde 3 US$.
La Historia
En octubre de 1812, durante la caótica retirada de las tropas de Napoleón de una Moscú en llamas, se dio la orden de volar por los aires la singular catedral de la Plaza Roja. Cuenta la leyenda que una repentina lluvia torrencial apagó las mechas de la pólvora. A lo largo de los siglos, este monumento ha estado al borde de la destrucción en múltiples ocasiones y siempre ha sobrevivido milagrosamente.
Las Nueve Iglesias De Una Victoria
Construida entre 1555 y 1561 por orden del zar Iván IV el Terrible para conmemorar la conquista del kanato tártaro de Kazán, su nombre oficial es Catedral de la Intercesión de la Santísima Virgen en el Foso.
Los maestros canteros Barma y Postnik diseñaron un prodigio geométrico: sobre una única plataforma de piedra elevaron una torre central piramidal rodeada por ocho iglesias independientes, cada una con su propia cúpula y dedicada a un día de la campaña militar.
La célebre leyenda de que Iván mandó cegar a los arquitectos para que no repitieran su obra es apócrifa, pues Postnik continuó trabajando en el Kremlin de Kazán años después.
Las Cúpulas Bulbosas Y El Santo Rebelde
El nombre popular del templo rinde homenaje a San Basilio el Beato, un místico asceta ("loco por Cristo") que caminaba descalzo por el gélido invierno moscovita y reprendía al propio zar por sus tiranías. Tras su muerte, fue enterrado en una décima capilla que acabó dando nombre a todo el conjunto.
Sus icónicas cúpulas bulbosas en espiral, de vibrantes tonos carmesí, esmeralda y oro, fueron añadidas en los siglos XVII y XVIII. Durante el régimen soviético se salvó de la demolición gracias al coraje de conservadores como Piotr Baranovski.
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1990, la Catedral de San Basilio es el icono indiscutible de Moscú y Rusia.